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coleccionar

Enseñar a los más pequeños a coleccionar juguetes puede ser una experiencia muy positiva. Esta afición les aportará valores que podrán serles de utilidad a lo largo de toda su vida. Todo ello de una forma divertida y atractiva, ya que los juguetes son el mayor tesoro para los peques.

Coleccionar juguetes implica fomentar en los niños la capacidad de ilusionarse. Pero no sólo eso. Hacer cualquier colección, sea de lo que sea, requiere atención, organización, constancia y mucho interés. Todas ellas son capacidades que guiarán a los más pequeños a lo largo de su vida.

A partir de los 4 o 5 años los peques estarán preparados para comenzar a coleccionar juguetes. A esa edad ya están capacitados para desarrollar un pensamiento organizativo. También para hacer pequeñas operaciones matemáticas para saber cuál es el estado de su colección: cuántas piezas tienen, cuántas le faltan, etc.

El orden y la organización es fundamental para hacer cualquier colección. Hay que mantener el orden de todas las piezas y su organización para saber cómo está la colección de juguetes en cada momento. Aprender a ser organizados y ordenados desde la infancia resulta muy beneficioso para las personas.

La afición por coleccionar juguetes también fomenta la responsabilidad. Los peques aprenderán a apreciar sus juguetes coleccionables y a cuidarlos para que se mantengan en perfecto estado. Así también aprenderán a respetar los objetos de los demás. También comenzarán a reconocer el valor de las cosas y la importancia de aprender a ahorrar para conseguir completar una colección.

Esto implica, a su vez, el fomento de su autonomía, ya que los pequeños empezarán a tomar decisiones por sí mismos. También a ser constantes para llegar a completar su colección y, cómo no, a ser pacientes. La paciencia se pondrá en marcha cuando descubran que no pueden conseguir completar una colección de juguetes de un día para otro.

Por otra parte, la cooperación también es fundamental para cualquier coleccionista de juguetes. Contar con la colaboración de otras personas para conseguir las piezas que les faltan ayudará a los pequeños a fomentar la sociabilidad, el compañerismo y la fidelidad. Intercambiar piezas repetidas con amigos, familiares, etc. es fundamental en este juego-aprendizaje.

Pero recuerda, es fundamental mantener la ilusión de los pequeños por coleccionar juguetes para que esta actividad sea de su interés y aprendan nuevos valores siempre relacionándolos con el juego.

¿Qué tal si comenzamos por una llamativa y divertida colección de Safiras? Estos simpáticos dragones pueden ser el inicio de una bonita afición. Además, la intriga por saber qué se esconde en cada sobre sorpresa de estos juguetes coleccionables será muy emocionante.

Y si lo que quieres es que los peques se diviertan y sorprendan con otra colección de juguetes muy original, apuesta por The Grossery Gang. La “pandilla asquerosa” de Simba te espera en cada uno de sus packs con diferentes personajes relacionados con el mundo de la alimentación y la droguería. ¿A qué esperas para empezar a conocerlos?

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